viernes, 17 de abril de 2009

Capítulo IV.

_ Cambié de canal –Dije para ''romper el hielo''.
_ ¿Queres pochoclos? –Preguntó amablemente, dejando a un lado el bostezo que había pegado hace un rato.
_ Tenes sueño, anda a acostarte -Le ordené. Se lo veía cansado y ya casi eran las dos de la mañana. Supuse que los demás integrantes de la familia no volverían hasta mañana, asique subí las escaleras en busca de lo que sería mi habitación, pero pase por una puerta, la cual se encontraba entre abierta. Ingresé con temor al cuarto, solo por curiosidad. De a poco encendí el velador y vi en la cama a mi mejor amigo, profundamente dormido. Me alegré al saber que por lo menos se a donde ir por cualquier emergencia, después de todo, esta era la primera vez que me invitan a pasar las vacaciones aquí.
Fui a mi pieza, me puse mi pijama y me acosté dejando caer mi pesado cuerpo en las sabanas frías. Al otro día me despertó un sonido muy familiar, ¡Claro! ¿Cómo olvidar la guitarra de Nick y sus hermosos versos? Me di una ducha rápida y me vestí bastante cómoda; mi chupín negro favorito, mis converses negras y una remera en tono amarillo estampada que Joe me regalo una vez que fuimos de shopping juntos. El sonido de la guitarra de mi ‘’cuñadito’’ me llevo hasta su habitación, abrí la puerta con una sonrisa y allí se encontraba, con una enorme gesto de felicidad.
_ ¿A qué se debe que estés tan feliz? –Pregunté sacándole la guitarra de las manos para que dejara de tocar.
_ Le pedí matrimonio a Anto –Susurro poniéndose de pie.
_ ¿¡Que!? –Musité sorprendida y confundida.
_ Es mentira tonta –Dijo tranquilo. Que ganas de matarlo… casi muero de un infarto- ¿Desayunamos juntos? –Propuso guardando su instrumento musical y esbozando una preciosa sonrisa.
_ Despertaré a Joe –Respondí imitando su gesto y encaminándome hacía la habitación de este.
_ Yo despierto a Anto –Lo escuché decir antes de que salga de su cuarto.
Logrando mi cometido, desperté a mi amigo acariciando dulcemente su cabello oscuro. Disfrutamos de un desayuno los cuatro juntos, pero no duró mucho ya que media hora más tarde de avernos sentado en la mesa, y algunos todavía llevaban puestos los pijamas, vimos entrar por la puerta principal a Kevin acompañado de una chica.
_ Buenos días –Musitó alegremente el hermano mayor- Chicas…ella es Stacy, mi novia. Stacy, ella es Evelyn –Me señaló- y ella es Antonella –Finalizó señalando a mi hermana.
Me levanté rápidamente de mi asiento y me acerqué a ella. Conversamos un rato, hasta que los tres hermanos informaron que saldrían a comprar algo para almorzar más tarde.

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